CRW aprovecha la anulación del pronunciamiento para emitir su posición en cuanto a la explotación del Híkuri/Peyote y todo patrimonio biocultural:
“Objetamos en absoluto la explotación de recursos naturales, minerales y cualquier intento de despojo y privatización que atente en contra de nuestros patrimonios que tradicionalmente ocupamos”

Portada documento publicado en la página de CRW titulado “Pronunciamiento de hermandad y apoyo al liderazgo indígena en el tema “Objetamos en absoluto la explotación de recursos naturales, minerales y cualquier intento de despojo y privatización que atente en contra de nuestros patrimonios que tradicionalmente ocupamos” sagrado del híkuri-peyote para las tribus indígenas de Estados Unidos de Norteamérica, organizadas como “National Council of the Native American Chuch of Northamerica, Canada and México (NCNACNA, Inc.)- Indigenous Peyote Conservation Iniciative (IPCI)” [*]
El Consejo Regional Wixárika por la Defensa de Wirikuta (CRW) [], una de las principales asociaciones representantes de la cultura Wixárika formado por alrededor de 8000 comuneros y, fundado desde antes del 2015 a causa de la lucha por la defensa de Wirikuta, emitió el 8 de Diciembre del 2020 un comunicado [] donde desconoce y anula un previo documento fechado el 13 de mayo de 2020 y, con nombre “Pronunciamiento de hermandad y apoyo al liderazgo indígena en el tema sagrado del híkuri-peyote para las tribus indígenas de Estados Unidos de Norteamérica, organizadas como “National Council of the Native American Chuch of Northamerica, Canada and México (NCNACNA, Inc.)-”Indigenous Peyote Conservation Iniciative (IPCI)” [*] acusando que no corresponde al documento autorizado para su publicación y que, procederán conforme a derecho contra quienes resulten responsables.
Miembros del CRW notaron contenido que no se encontraba en la carta original y que, dichos argumentos estaban siendo utilizados por el Indigenous Peyote Conservation Iniciative (IPCI) en sus comunicados, lo cual puso en riesgo las relaciones públicas entre los grupos y ocasionó que el consejo decidiera anular por completo dicho pronunciamiento.
“rechazamos cualquier intento, privatización, comercialización, apropiación cultural, tráfico o despojo que se intente en contra de nuestro pueblo, así mismo, desconocemos cualquier intento que pretenda reclasificar los términos legales y transformar aspectos de consumo, investigación y supuesta conservación del peyote, tanto en México, Estados Unidos, Canadá o cualquier parte del mundo.”
A través de su página reiteran que “no avalan acciones que organizaciones, asociaciones, grupos, etc., pretendan hacer valer con dicho documento”, comparten el pronunciamiento anulado y, la siguiente exigencia:
“exigimos el cese del uso del nombre del Consejo Regional Wixárika por la Defensa de Wirikuta que no haya sido aprobado en las asambleas de cada comunidad que forman parte del Consejo, por lo que además, se hace del conocimiento a la sociedad civil organizada y a los medios de comunicación que el Consejo Regional Wixárika por la Defensa de Wirikuta no se ha involucrado de ninguna forma, ni ha autorizado a ninguna persona, grupo u organización en nada que tenga relación con el Híkuri-Peyote”
cosa que no ha sido atendida por los miembros de la Native American Church of Jesus Christ quienes siguen exhibiendo tanto el documento, como una reinterpretación del pronunciamiento [] [] a pesar de estar cancelado y sin importarles la exigencias de quienes argumentan hermandad, incluso mencionando cuestiones acerca del acceso a la tierra, cosecha y distribución entre otros.
Toda esta serie de comunicados han surgido a partir de la resolución descriminalizadora de Oakland [] y a la presencia de personas ajenas a la cultura que, haciéndose pasar por representantes de la cultura Wixárika [] usurpando la legitimidad administrativa y política de la libre determinación de los pueblos a escoger su forma de administrarse, la cual está fundamentada para el caso Wixárika en las autoridades tradicionales conocidas como gobernador tradicional, comisariado de bienes comunales, consejo de ancianos que toman decisiones mediante una asamblea general ante la comunidad y éstos no han designado embajadores ni personas que se hacen llamar mara’akame como voceros de su cultura.
